The chat will start when you send the first message.
1Después de Abimélec, un hombre de la tribu de Isacar llamado Tolá, hijo de Puá y nieto de Dodó, se levantó para salvar a Israel. Tolá vivía en Samir, en los montes de Efraín,[#10.1 En Gn 46.13; Nm 26.23; 1 Cr 7.1, Tolá y Puá son los nombres de dos clanes de la tribu de Isacar.; #10.1 Jue 2.16,18; 3.9; véase la Introducción a .; #10.1 aldea situada en la montaña de Efraín, distinta de la que se encontraba en las montañas de Judá (cf. Jos 15.48).]
2y gobernó a Israel durante veintitrés años, hasta que murió y lo enterraron en Samir.
3Después se levantó Jaír, que era de Galaad, y gobernó a Israel durante veintidós años.[#10.3 región de altas mesetas al oriente del río Jordán. Véanse Dt 2.36 n. e Índice de mapas .]
4Jaír tuvo treinta hijos, cada uno de los cuales montaba en asno y tenía una ciudad en la región de Galaad. Esas treinta ciudades se conocen todavía como «las ciudades de Jaír».[#10.4 Lit. los campamentos de Jaír. Véase Dt 3.14 n., y cf. Nm 32.41; Jos 13.30.]
5Cuando Jaír murió, fue enterrado en Camón.
6Pero los israelitas volvieron a hacer lo malo a los ojos del Señor, y adoraron a las diferentes representaciones de Baal y de Astarté, lo mismo que a los dioses de Siria, de Sidón, de Moab, de Amón y de los filisteos. Abandonaron al Señor y dejaron de rendirle culto.[#10.6 Jue 2.11; 3.7,12; 4.1; 6.1.]
7Por eso el Señor se enfureció contra ellos y los entregó al poder de los filisteos y de los amonitas.
8Desde entonces, y durante dieciocho años, los filisteos y los amonitas oprimieron cruelmente a todos los israelitas que vivían en Galaad, al otro lado del Jordán, en territorio amorreo.
9Los amonitas cruzaron el Jordán para pelear también contra las tribus de Judá, Benjamín y Efraín, y los israelitas se vieron en grave aprieto.
10Entonces le pidieron ayuda al Señor, y le dijeron: «Dios nuestro, hemos pecado contra ti, pues te hemos abandonado por adorar a falsos dioses.»
11Y el Señor les contestó: «Ustedes fueron oprimidos por los egipcios, los amorreos, los amonitas, los filisteos,[#10.11 Véase Dt 1.7 nota.]
12los sidonios, los amalecitas y los madianitas; pero cuando ustedes clamaron a mí, yo los salvé.[#10.12 Véase Jos 11.8 n. Amalecitas: Véase Ex 17.8 nota g. Madianitas: Véase Ex 2.15 n.]
13A pesar de eso, ustedes me han abandonado por ir a adorar a otros dioses, así que yo no volveré a salvarlos.
14¡Vayan y pidan ayuda a los dioses que se han escogido! ¡Que ellos los salven a ustedes cuando estén en aprietos!»[#Jer 11.12.]
15Entonces los israelitas le respondieron al Señor: «Hemos pecado. Haz con nosotros lo que mejor te parezca, pero, ¡por favor, sálvanos ahora!»
16Y los israelitas se deshicieron de los dioses extranjeros para volver a adorar al Señor, y el Señor ya no pudo soportar que los israelitas siguieran sufriendo.[#10.16 Gn 35.2-4; Jos 24.23; 1 S 7.3-4.]
17Los amonitas se reunieron y acamparon en Galaad. Los israelitas, por su parte, se reunieron y acamparon en Mispá.[#10.17 Aquí no se trata de la región del mismo nombre (véase Dt 2.36-37 n.), sino de una población situada al oriente del Jordán, cerca del río Jaboc. Mispá de Galaad, distinta de la Mispá de Benjamín (cf. Jos 18.26; 1 S 7.5-16; 10.17), se encontraba cerca de allí, probablemente al sur del Jaboc. Cf. Gn 31.49; Os 5.1.]
18Los israelitas que vivían en Galaad, y sus jefes, acordaron entre sí que el que dirigiera la batalla contra los amonitas sería caudillo de todos los habitantes de Galaad.